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viernes, 23 de marzo de 2012

Crítica de discos: Decapitated - Carnival is Forever (2011)


La muerte de un miembro de una banda condiciona mucho el destino de esta, e incluso puede cerrarla definitivamente. El caso que se nos viene a todos enseguida es el de John Bonham, ahogado en su propio vómito, y que significó la desaparición de los Led Zeppelin. En esos casos se suele justificar con que el fallecido era una parte fundamental de la formación y sin el no tiene sentido continuar.
Otros casos pueden ser las reticencias al sustituto del fallecido. Es el caso de Jason Newsted, que tardó años en ganarse el cariño del público, y aún así cierto sector parece que lo veía como el asesino de Cliff Burton, pero claro, son los mismos que no escuchan Metallica más allá del Master Of Puppets.
¿Pero que haces cuando en un accidente fallece tu batería, tu bajista resulta lesionado y tu cantante queda en coma? En esas se encontraba Vogg, fundador de la banda, en 2007 tras el gravísimo accidente de tráfico prácticamente se llevó a toda la banda por delante. Decapitated por entonces, dejaban de existir.
Sin embargo, el rubio guitarrista en 2009 decidió que todavía podía hacer música bajo el mismo nombre. Así empezó el reclutamiento de miembros, y la polémica, que ha ido a más tras la salida de este Carnival is Forever.
Es la eterna discursión sobre si se debería usar el mismo nombre cuando la banda ha tenido que ser hecha de nuevo. Algunos podrían pensar en la situación de Sepultura, pero lo cierto es que, guste más o menos, ahí quedaban dos miembros originales y por tanto tienen todo el derecho del mundo a seguir usando el nombre. Otra historia es que el cambio de rumbo artístico nos guste más o menos, pero en ese caso la ley está con ellos. Al igual que Vogg, fundó la banda y puede hacer lo que quiera con ella. Mustaine hizo lo mismo con Megadeth y aquí no pasó nada, es más, todo fueron alegrías.
Pero cuando ciertos sectores han empezado a echar espuma por la boca, ha sido al escuchar Carnival is Forever. Parece que lo estoy pintando como el equivalente al Load de estos polacos, pero nada más lejos de la realidad. El problema es que es distinto, no es completamente fiel al legado que dejaron estos polacos. Se tocan otros palos, otros sonidos que antes serían impensables en esta banda, y con el estatus de banda de culto que se habían ganado, sobretodo tras la muerte de Vitek, esto ha jodido, y mucho. Que nadie se equivoque al pensar que ha habido una suavización del sonido, lo que habría sido relativamente sencillo. No, han cogido una vía más experimental, con lo que estos Decapitated han sacado una obra más extraña, pero excelente aún así. Porque, no lo voy a ocultar, este lavado de cara le ha venido extremadamente bien a los polacos.
Elementos como esos riffs complejos y con mala leche, o el doble bombo atronador, siguen ahí, pero el comienzo con The Knife intuye que ya hay algo distinto. Tal vez porque Rafal Piotrowski no tiene una voz gutural tan profunda como sus antecedentes, sino que es más aguda, es más, los gritos están muy presentes en este disco. Sin embargo, el tema siguiente, United sea posiblemente el más fiel a los cánones clásicos de Decapited, si pusiesemos a Covan a las voces no se notaría la diferencia lo más mínimo. El doble bombo a una velocidad inhumana y los riffs cortados siguen siendo criminales y calman la furia de los puristas, que estallarán con el tema homónimo, donde vamos a ver a los nuevos Decapitated en acción.
Un tema que empieza demasiado tranquilo, de manera ambiental, con el bajo de protagonista, acompañado por unos suaves rasgueos de guitarra. Y cuando tarda en estallar lo hace de manera lenta, al estilo de las primeras bandas de Death/Doom. Y aunque la canción va ganando fiereza, no es lo mismo, es un tema más denso, mucho más agónico, y por si fuera poco, la entonación de Rafal tampoco es la típica del género, se aproxima más a la de John Tardy, porque aunque Obituary sean leyendas, Tardy es de las voces más particulares de la escena.
Durante sus casi nueve minutos tendrá tiempo de volver a repetir el esquema, otra vez volverá a calmarse el tema y estallará lentamente. Imposible que deje a alguien indiferente este tema que coquetea con el Doom y el Metal ambiental. Decapitated acaban de mostrar sus cartas, y tienen muy buena baraja.
Homo Sum vuelve a ser algo más tradicional mientras que 404 ya juega con riffs un tanto extraños, que nos dejan descolocados, incluso las partes más técnicas suenan distintas a los que nos tienen habituados. Se repite de nuevo esa sensación de que esto es algo distinto. Y esto irá a más con A View From A Hole con otro inicio acústico, aunque más dinámico que en Carnival Is Forever. Tema que se situa intermedio entre los nuevos Decapitated y los viejos. Para finalizar dos cortes muy distintos entre si, Pest que con influencias thrashers se revela como uno de los más furiosos del disco, y un cierre acústico con Silence que, a estas alturas de la historia, uno se espera de todo, y lo mejor es que salen bastante bien parados con este experimento. Sin embargo, después de tanto tiempo esperando una nueva obra, esto sabe a poco. Apenas 40 minutos escasos de música y ocho temas escasos. Aunque Vogg, sabiendo la que le podía caer, puede que haya decidido contenerse, para no dejar más extrañados y horrorizados a ciertos sectores. Pero lo cierto es que para todos los que consideramos que este álbum es esencial, nos hemos quedado con ansias de escuchar más de este Death con toques ambientales. Vogg sabía que tenía un papel arriesgado, que iban a comparar todo lo que hiciese con sus obras cumbre, y ni corto ni perezoso ha sabido dar un paso muy adelante. Meritorio

Nota: 9

viernes, 16 de marzo de 2012

Crítica de discos: Abominable Putridity - The Anomalies Of Artificial Origin (2012)


Tengo una relación amor-odio con el Brutal Death Metal. Soy un tanto purista en lo que a géneros extremos se refiere, y como bien sabreis los que me leeis, cosas como el Deathcore no suelen tener mi aprobación. Sin embargo el Brutal Death o bien encuentro una banda que me engancha al instante o me aburre, algo que suele pasar sobretodo con el Slamming, variante del Brutal Death que, para que engañarnos, está extremadamente limitado musicalmente. Por suerte para mi, estos rusos han moderado esta idea usándola en varios momentos, con resultados bastantes satisfactorios, no nos engañemos, haberlo, haylo. Para ofrecer un disco de Brutal Death muy rápido, muy bien ejecutado, sin abusar de ningún elemento y yendo directos a la yugular. Tan directos que el álbum no llega a la media hora, aunque lo importante es que consiguen dejarte con ganas de más, y sobretodo, no aburrir al personal, porque hasta al más pintado una hora de Brutal Death puede hacerse muy monótona, así que es algo que debe usarse con moderación.
Un detalle curioso y el cual ha sido uno de los motivos que me han impulsado a escuchar el álbum, ha sido la portada y las letras (o más bien, las pocas que he podido leer), que tiran por una rama relativamente menos usada en el mundo del Death Metal, el Bioterror (el horror basado en peligros biológicos, por si a alguien no le queda claro). Así lo atestigua el primer tema, Remnants Of The Tortured, con una introducción que posiblemente sea un testigo sonoro de lo que acontece en la portada. Después de esa introducción, el tema es toda una patada en el estómago. Una base rítmica imponente y un doble bombo que marcan el incesante ritmo del tema, incluso en las partes más rápidas tendremos ciertos toques de shred. La voz, nada nuevo, típica entonación extremadamente grave salida del diafragma. El comienzo ha sido una apisonadora, y no piensan parar.
Slaughter In The North sin embargo es algo más lenta y contundente, centrándose en ciertos momentos en el famoso slamming, aunque, eso no significa ni mucho menos que la canción esté monopolizada por el Slam, como antes dije, se reduce a ciertos momentos. Lo que si es cierto es que en este momento no pisan el acelerador a fondo.
Donde noto un ligero bajón es en Letting Them Fall... No por el hecho de que usen algunos breakdowns, sino por cuando los usan, fastidiando una sección de Shredding, que ampliada podía haber sido mucho mejor, aún así suben enteros con esos riffs tan Cannibal Corpse que se gastan en ciertos momentos, al igual que también sobra algo de Slam al final del tema.
A decir verdad, si algo no le falta a esta obra es continuidad, los mismos elementos van a estar presentes durante todo el disco, aunque uno pueda pensar que esto es falta de originalidad, hay que tener en cuenta el contexto, quien busca a una banda como esta, sabe perfectamente lo que quiere y no busca sorprenderse, son muy raros los casos en los que una banda de Brutal Death decide descolgarse y meter algún experimento entre canciones. No es el caso de los rusos, que necesitan muy poco tiempo para desplegar todas sus armas. Cierto es que en algo tan sumamente restrictivo como el género del que hablamos poco queda que ofrecer, y eso se puede hacer en un lapso muy corto de tiempo. Pero al menos consiguen en ese margen ofrecernos algo entretenido. Puede parecer sencillo, pero no lo es para nada, más de una vez nos hemos topado con una banda que llevaba la pesadez hasta el absurdo y necesitaba un solo tema para demostrarnos que tanta brutalidad no lleva a ningún sitio.
Buen camino para los rusos, que nos dejan con ganas de más, y curiosidad sobre si serán capaces de introducir elementos nuevos en siguientes entregas. Todo al tiempo.

Nota: 8

domingo, 11 de marzo de 2012

Crítica de discos: Lamb Of God - Resolution (2012)


Lo de Lamb Of God es un caso meritorio. Viniendo de Norte América y teniendo un sonido un tanto "moderno" han conseguido convencer a practicamente todo el mundo, incluido al exigente oyente europeo, que debido a la recalcitrante moda del Metalcore, Deathcore, ha despreciado prácticamente todo lo que venía del nuevo mundo, olvidando muchas veces que han sido los norteamericanos quienes inventaron el sonido de la Bay Area, por no hablar de la región de Florida, donde nació el Death Metal. Después todo esto tendría su respuesta europea, qué es mejor o peor ya es otra historia. También podría decirse que Estados Unidos se lo ha buscado, por producir miles y miles bandas de un género que, por si no había ya suficiente recelo sobre el, empezó a abusar de el hasta día de hoy. Los grandes damnificados fueron todas las bandas que venían de Norte América, que muchas veces no tienen nada que ver con dicha moda, pero automáticamente se ha asociado baja calidad con América. Por no hablar la de bandas que han sido lapidadas por querer adoptar un sonido más "americanizado", vease In Flames, Cryptopsy, Lacuna Coil... nada tienen que ver unas con otras, pero esa asociación con América les ha machacado. Y eso por no hablar de las bandas que tienen un éxito aplastante en América y sin embargo no pisan apenas Europa, no hace falta ni que mencione el bagaje de este tipo de grupos.
Por otro lado también tenemos las bandas americanas de gran calidad y que sin embargo no han gozado de un gran éxito comercial, como Nevermore por ejemplo. Y curiosamente donde sí han conseguido gran éxito ha sido en.... Europa.
Por tanto vemos que las bandas procedentes de Estados Unidos no suelen tener asociadas la calidad y el éxito. Ahora toca preguntarse ¿cual fue la última banda que consiguió unir estos dos factores? Pues ni más ni menos que Pantera. Más de diez años para encontrarnos a la última gran banda americana, la última en tener el respeto prácticamente unánime en todo el mundo. Puede parecer que estoy comparando a Pantera con Lamb Of God, y la respuesta es que casi.
Es de cajón que los de Virginia son uno de los alumnos más aventajados de los añorados texanos, son una versión más embrutecida y más moderna, de ahí que sorprenda que incluso tengan el visto bueno de los puristas, al igual que hicieron Pantera hace una década. Puede parecer arriesgado, pero me atrevo a decir que con todo esto LOG están destinados a ocupar el trono dejado por los de Texas desde su desaparición. ¿Que les espera? Pues ampliar su espectro de oyentes sin "venderse" como suele decirse, y si, poder experimentar en pequeñas dosis, como es el caso de este Resolution, que esconde más de lo que pueda parecer.
Y es que la manera de empezar el disco no es para nada habitual. No hablo de la típica introducción instrumental, o que sea suave, melódica. Para nada, Straight For The Sun es lenta y muy pesada, un tema que circula entre el Groove más denso y el Sludge, y por qué no decirlo. Un tema que nunca me habría cabido en la cabeza que llegarían a hacerlo, y lo mejor de todo, no será la única sorpresa que nos llevaremos.
Ya con Desolation volvemos a oir a los Lamb Of God de siempre, cafres y ultra burros, sin experimentación y dispuestos a machacar cabezas, a diferencia de Ghost Walking, donde comienza con una corta introducción de guitarra acústica, para volver a estallar de nuevo en un tema no tan rápido sino centrado más en la parte rítmica. Groove Metal puro y duro, como podemos oir. Sin embargo hay un detalle bastante curioso en el disco, y que si nos damos cuenta, determina toda la estructura de la obra. Tenemos que avanzar un poco más para encontrar la corta introducción instrumental que responde al nombre de Barbarosa. Es un tanto extraño que hayan decidido poner una introducción en medio del disco. Esto responde a la necesidad de dividir el disco en dos partes. La primera, más en los cánones clásicos de los americanos (a excepción de la pesada Straight For The Sun) y la segunda, más experimental, y donde va a estar el mayor aliciente del disco.
Si en la primera parte del disco, temas como The Undertow o The Number Six, nos daban, en pocas palabras, lo que queríamos oir. Es a partir de Invictus cuando la cosa empieza a cambiar poco a poco, para no espantar al oyente. Empezaremos a notar que algo no es normal nada más empezar con Insurrection, con Randy Blythe permitiendose el lujo de cantar al principio de manera limpia, e incluso los riffs no son tan abrasivos y se permiten unas pequeñas dosis de melodía, algo que sorprende y se agradece, ante tanta tormenta de furia.
Pero la cosa va a más, y el ritmo principa de Terminally Unique puede recordarnos perfectamente a las bandas de Death Metal de Gotenburgo, ese riff lo podrían haber parido los actuales Dark Tranquillity de hecho.
Pero todavía queda la joya de la corona, uno de los mejores temas que han engrendrado estos americanos, el grandioso King Me. Siempre suele dejarse para el final el tema más melódico, o el más largo para finalizar el álbum, como pasó en Wrath o As The Palaces Burn. Pero es que esto va más allá, es un corte redondo, épico, que avanza poco a poco, y a pesar de sus seis minutos y medio, se pasan volando
La calmada introducción con la guitarra acústica y Randy hablando estalla en un riff acompañado por violines. Ahora es cuando a uno se le queda la cara desencajada de los bien que encajan ambos. Por supuesto tenemos esos riffs entrecortados de la marca de la casa, pero lo que uno desea realmente es que llegue ese estribillo épico que repite incesantemente King Me is killing me. Sencillo pero muy efectivo, eso sumado al contraste con las partes tranquilas lo coronan como EL tema del álbum.
Quien sabe si con este impresionante tema, y sobretodo con la segunda parte del disco, Lamb Of God estén abriendo nuevas vías que nadie ha pisado. Clones de Pantera hay muchísimos, pero Lamb Of God han demostrado ser los mejores alumnos, y tal vez ahora esta sea su oportunidad de ocupar su propio trono. Resolution desde luego, abre la veda.

Nota: 8'7

lunes, 5 de marzo de 2012

Crítica de discos: Acid Bath - When The Kite String Pops


Bizarra cuanto menos la portada del disco que nos ocupa. Hecha por el infame John Gacy, un asesino en serie que tenía la curiosa afición de vestirse de payaso, y al que le iba de todo: pedofilia, necrofilia, canibalismo....
Con una portada así, desde luego cabe preguntarse que banda es la que ha tenido el curioso (y original) gusto de decorar su álbum debut con la pintura de semejante ser.
La respuesta es esta banda de Louisiana, dedicada a un estilo muy popular en las regiones cercanas, y que en esos años estaba saliendo a la superficie, el Sludge Metal. En pocas palabras, Doom Metal con Hardcore Punk, aunque, como es lógico, esta música esconde mucho más que esta mezcla, en principio incompatible.
Sin embargo Acid Bath nunca gozaron de la popularidad que si tuvieron sus contemporaneos como Eyehategod o Corrosion Of Conformity. Una lástima porque no tenían miedo a nada, y en este enorme debut podemos encontrar temas y momentos complétamente opuestos unos de otros. Nada tiene que ver la abrasiva apertura del disco con The Blue con Cheap Vodka, que se mueve en unos terrenos pertenecientes al Hardcore de la vieja escuela. Sobre la base de un estilo como es el Sludge que estaba en ciernes aún, se dedican a aplicar todas las influencias posibles: Doom, Thrash, Hardcore, incluso algunas reminiscencias industriales en God Machine, o incluso el tema What Colour Is Death nos recordará en ciertos momentos al Death Metal, y aún así no es un tema completamente clasificable en este estilo. Así uno puede pensar que la etiqueta de Sludge viene dada para agrupar de alguna manera tantas influencias distintas en una misma banda. Pocas veces una banda que es capaz de ir desde los blast beats hasta las colosales canciones acústicas de Scream Of The Butterfly y The Bones Of The Baby Dolls. Sobretodo esta última, que se convierte en el mejor tema del álbum.
La cantidad de elementos distintos que tiene este álbum es digna de admiración. No es un disco homogéneo como pudiera ser uno de Incantation o uno de Gorgoroth, donde desde el principio al fin sabemos que vamos a encontrar a grandes rasgos. Aquí el contraste puede ser brutal. Del dinámico riff de Tranquilized podemos pasar a una parte mucho más tranquila, más melódica incluso, donde el bajo se queda solo en ocasiones, y de repente encontramos la asesina Cheap Vodka. Tambien cogerá de sorpresa el blast beat con la que arranca Jezebel y como puede ser que una canción tan furiosa sea continuada por un tema tranquilo como el antes citado Scream Of The Butterfly. Y como este, muchos ejemplos más podría poner, incluso no hay que esperar al siguiente tema. En el mismo tema este puede ir evolucionando poco a poco para acabar convirtiendose en un ente completamente diferente
Es el factor sorpresa el que anima al oyente al continuar la escucha, el no saber con cual arma atacarán estos americanos. Además esto provoca que no sea un álbum especialmente difícil de escuchar, aunque donde si hay más dificultad es a la hora de apreciar todos los detalles. Es paradójico, pero el dinamismo del disco provoca que no nos centremos en cómo hemos llegado de el punto A al punto B, simplemente lo hemos hecho, y unos momentos de distracción provocan que nos preguntemos si realmente ya hemos cambiado de pista. Esta es precisamente una de sus mayores virtudes, una fluidez asombrosa, que varía de un registro a otro con gran facilidad, lo que denota la gran calidad que tienen a la hora de componer todos estos temas, y sobretodo ser capaz de asimilar todas sus influencias, dejándonos un deja vú de otros géneros. Si una parte suena a Doom Metal es porque es una de las influencias de estos sureños, y así con todos y cada uno de los géneros que pueden tocar estos monstruos, y encima dando ejemplo de cómo se debe hacer el Sludge. Una de estas bandas que han influido más de lo que pensamos, menos mal que gracias a Internet se puede hacer un poco de justicia a todas estas leyendas del underground, que no tuvieron la ocasión de demostrar de todo lo que eran capaces, pero que su breve legado les permite perdurar.

Nota: 9'3

lunes, 27 de febrero de 2012

Crítica de discos: Frozen Dawn - The Old Prophecy Of Winterland (2011)


Agradable sorpresa la que me llevé con los madrileños Frozen Dawn. Supongo que sería desconfianza patria, pero no esperaba que una banda de mi mismo país pudiese hacer un disco tan redondo de Black Metal de la vieja escuela y sobretodo que sonase tan bien. Porque, amigos míos, todos sabemos que este no es un país para Metal extremo. Así que el hecho de que venga una banda que venga de tu mismo país, y consiga hacer un  álbum que suena por los cuatro costados a ese Black Metal frío, elegante, con toques melódicos, que son un claro homenaje a Immortal, Satyricon, Darkthrone o Dissection, pues es todo un alivio. Y para qué negarlo, uno en lo último que piensa es en que esta banda que suenan tan bien sean de aquí, mezcla entre mal pensar y experiencias pasadas (demasiado rock y metal casposo por estas tierras).
Desde la corta introducción instrumental nos quedan muy claras las intenciones de los madrileños, cómo va a sonar el disco, tal vez esa es la pega de todas estas bandas que tiran por la vieja escuela, el factor sorpresa en lo musical, queda descartado rápidamente. Aunque tampoco importa mucho, porque si buscas este tipo de bandas es porque sabes lo que quieres escuchar, sin experimentos extraños.
Definitivamente ya no queda ninguna duda cuando arranca Black Spells con un riff rapidísimo directamente heredado de los Immortal de At The Heart Of Winter. Pero no todo es velocidad y enseguida The Order of The Wintermoon se desvela en los terrenos de Black 'n' Roll, si, de los que hacen gala Satyricon. Como vemos, Frozen Dawn van a lo seguro y se mueven por terrenos que bien conocen, haciendo otro homenaje a otra banda a la que adoran.
Como antes comenté, el sonido es limpio y claro, sin embargo con esta buena producción me da la sensación de que se "amortigua" un poco la sensación de maldad, algo que se habría conseguido sin duda  con una producción algo peor. Sin llegar a los extremos de Darkthrone, claro está. Pero queda esa sensación de que se podía haber llegado un poco más lejos.
No todo es malo, pues una ventaja que tiene este disco es que, a pesar de ser una clara vuelta al Black clásico, no abusa de ningún elemento. Encontramos blast beast en Through The Gates Of Hell (posiblemente el tema más furioso de todo el disco) pero en ningún momento llegan a cansar, y más importante, no se usan en todos los temas, sino que se centran en momentos concretos.
Muchos momentos del álbum, como el riff principal de Calm Before The Storm siempre van a recordarnos a las bandas noruegas de los 90 (en este caso Darkthrone), lo que hará que a muchos nos saquen una sonrisa de la cara. Otro dato significativo es que abundan los medios tiempos. Véase Cold Souls  o Winds Of The North, aunque, muchas veces, el propio tema explota de rabia  y la banda pisa el acelerador. Es en ese juego entre tiempos rápidos y medios donde se mueven estos madrileños. Y ¿por qué no decirlo? Le da un toque épico que hace que parezca que estamos en medio de una tormenta de nieve en la montaña.
Por último y como sorpresa final el disco cierra con una versión de Fuel For Hatred de Satyricon. Siendo sinceros les habría venido como anillo al dedo una versión de Immortal o Darkthrone, sin embargo la jugada no les ha salido nada mal. Revelandose como una versión un poco más embrutecida de la original, y devolviendole ese aura blacker que no tiene la original, más orientada a páramos más rockeros.
Obviamente cada uno decidirá si supera a la original o no, en cualquier caso, siempre se agradecen estos detalles.
The Old Prophecy Of Winterland resulta ser un disco que entra a la primera, sin demasiadas complicaciones, y que se situa en un interesante punto medio, sin ser ultracafre (llámese Raw Black Metal) ni tampoco demasiado experimental (llámese Depressive Black, Ambient Black, o cualquier otra variante que incluya canciones de veinte minutos). Tocará esperar a la siguiente obra para saber si siguen siendo fieles a los maestros o deciden tomar un camino más propio, de momento consiguen ser bastante efectivos y no aburrir, lo que tiene mérito.

Nota: 8



domingo, 26 de febrero de 2012

Kaiowas Tour 2012, Sala Sevilla Rock (Sevilla) 18/02/2012


Había ganas de este concierto tras su cancelación en noviembre, debido a un problema de salud de un familiar de uno de los miembros. Había ganas porque se nota que el Thrash lleva unos pocos de años en la cresta de la ola, y aunque la asistencia de público no fue todo lo amplía que, al menos yo, esperaba, se notaba que la mayoría venía por ver a Crisix . Su debut The Menace les ha supuesto una publicidad impagable. Un buen álbum de Thrash, de la vieja escuela, que les ha hecho ganarse un buen puñado de adeptos.

Más veteranos son The Eyes, ya van por su tercer disco, y de momento siguen con una trayectoria constante, trabajando con cada disco, superandose en calidad y llegando poco a poco a más lugares. Tal vez, siendo rebuscado, se les podría achacar que su propuesta está tal vez un poco "americanizada" con ciertos riffs y estructuras que pueden recordarnos al Metalcore americano, aún así, es un detalle que no influye demasiado, y que al menos a mi no me impidió disfrutar como un enano e incluso acabar con el Hold Your Axes, Rip Their Guns entre mis manos y firmado además.
Por cierto, para los curiosos que se lo estén preguntando, el patrocinio de Monster era algo básicamente testimonial, limitado a los soportes de los micrófonos y a pegatinas en los instrumentos. Algo que debería cuidar la marca, teniendo en cuenta que su parte de su público objetivo asiste a este tipo de eventos, y que de momento no han conseguido todo el protagonismo que quisieran (la alargada sombra del toro rojo....)
Volviendo a lo púramente musical, Crisix lo tuvieron sencillo. Como antes comenté la mayor parte del público se inclinaba hacia los sonidos de la Bay Area, con lo que el ambiente se caldeó enseguida y empezó el festival de golpes y moshpits varios. Aunque, con una audiencia mayor, habría sido bastante mejor. Pero coincidía el concierto con otro de Medina Azahara, lo que explica muchas cosas...

En cuanto a Crisix, me sorprendieron bastante. Todo ese nivel que desplegan en The Menace en directo es exactamente igual. En pocas palabras, cumplen lo que prometen o más. Lo digo porque Julián es capaz de hacer en directo incluso más agudos (bien ejecutados, se entiende) que en el propio álbum. Y si quedaba alguna duda, hicieron la misma coña en Brutal Gadget que la que se oye en el disco (con maracas incluidas). Incluso tuvieron tiempo para un cambio de instrumentos en un medley de versiones (Hit The Lights de Metallica y Antisocial de Anthrax Trust) y con bastante buen resultado, sin un solo fallo aparente, como si hubiesen tocado en esas posiciones todo el concierto. La pega es que el concierto apenas llegase a la hora. Cierto es que al ser una gira compartida y tener un sólo disco, no te da para mucho más.
Aún así demostraron el por qué ganaron la Wacken Battle en 2009. Esperemos que sigan a este ritmo, y contribuyan a consolidar la escena thrasher nacional, que buena falta nos hacía tener una escena propia, así como los alemanes tienen el Power o los franceses el Black depresivo.

Nota: 9
Crisix Concert Setlist at Sevilla Rock, Seville on February 18, 2012 | setlist.fm

The Eyes por su parte lo tuvieron más difícil desde un principio. Había más desconocimiento sobre la banda, porque, como he dicho, no eran la atracción principal.

Poco importó porque The Eyes salieron como una apisonadora, más cafres incluso que sus compañeros. A pesar de que el público empezó un tanto frío, al final acabaron tan metidos en el embrollo como en Crisix. Ayudó por supuesto la actitud de la banda, dando saltos por doquier, moviendose sin parar y con tiempo incluso para varias incursiones entre el público (y ninguna pacífica). En cuanto al repertorio, este lo ocupó principalmente el nuevo trabajo: Hold Your Axes, Rip Their Guns, dejando espacio al anterior trabajo, Insignis. Lo curioso es que su álbum debut fuese olvidado, al menos en esta gira.
Detalles que tampoco importaron demasiado en el momento de la verdad. Una hora escasa también para The Eyes, pero muy bien aprovechada. Si Crisix eran tan técnicos como en su disco, The Eyes fueron tan brutos como en sus obras, y si, la mezcla de sonido permitió oír perfectamente las voces limpias, pudiendose oir perfectamente ese dueto vocal de voz limpia y gutural que, de momento, tan buenos resultados les ha dado (tal vez porque no tienden a abusar de ellas). Ninguna queja, por tanto, con los que cerraban la noche, que estuvieron impecables. Incluso las intros pregrabadas salieron a tiempo (parece una  obviedad pero muchas veces ni esto se cumple). Podría estar más o menos uno de acuerdo con el tipo de música que ejecuta la banda, pero deberá reconocer que esa noche defendieron su material con uñas y dientes. Buen camino les espera a estos catalanes si siguen así.


Nota: 9
The Eyes Concert Setlist at Sevilla Rock, Seville on February 18, 2012 | setlist.fm

Fotos Crisix por Maki Scream
Foto The Eyes por Die Goth

martes, 21 de febrero de 2012

Crítica de discos: Hypocrisy - Hell Over Sofia (2011)


Pequeña novedad dentro de las reseñas del blog. Hoy toca una reseña de un álbum en directo y un DVD, que además es la primera vez que critico un DVD en este espacio.
Lo diré desde el principio, siempre he sido un aférrimo defensor de los discos en directo, considero que la discografía de una banda no está completa sin un disco en directo decente. No me valen las cutradas para sacar dinero, tiene que ser algo que sale desde la propia banda y no desde la discográfica.
Un buen álbum en vivo, esa es una asignatura pendiente en el Metal extremo. Mientras que en el Metal convencional tenemos auténticas obras maestras como: A Real Live/Dead One de los Maiden, Priest.... Live! de los Judas, o el mejor de todos a mi parecer, el Live Shit: Binge & Purge de Metallica. Mientras que en el Black y Death tenemos directos un tanto mediocres como el Entangled in Chaos de Morbid Angel (que parece más un ensayo bien ejecutado que otra cosa), directos soporíferos como Dead de Obituary, por no hablar del formato video, donde hemos visto despropósitos, vease el The Auricular Chronicles de Aborted, Black Mass Krakow de Gorgoroth, Live Damage de Dark Tranquillity y cualquier cutrez grabada con cuatro cámaras donde apenas se oye al público. No obstante, tal y como está la industria musical, las bandas se centran (aún más) en el directo, y esto a beneficiado enormemente a los discos en directo. Donde cada vez se mejora más la producción, se da un sonido más nítido, se le da importancia al público. Cosas que parecen bastante obvias pero que, sin embargo no se cuidaban, llegando a ser una asignatura pendiente en las bandas extremas. Pero en estos últimos años han salido auténticas joyas como Where Death Is Most Alive de Dark Tranquillity, o Evangelia Heretika de Behemoth, y afortunadamente este Hell Over Sofia entra en esta categoría.
Encontramos dos CDs en directo y un DVD. En los dos CDs tenemos en concierto entero en Sofia, y aunque alguien pueda pensar lo contrario, no es que simplemente hayan sacado el audio del DVD y lo hayan  puesto en estos dos discos. Nada más lejos de la realidad, es un directo en condiciones, casi hora y media de brutalidad sonora.
En cuanto al setlist, podría decirse que es muy bueno, aunque, como todo, mejorable. Tenemos clásicos como Fractured Millenium, The Final Chapter, Killing Art, o Roswell 47, que sirve de cierre del concierto. Nombraría también Pleasure Of Molestation o Apocalypse, pero están dentro de dos enormes Medleys, cosa que siempre me ha reventado bastante. Ya que filmaban el DVD podían haber tocado los temas enteros. Esto no quita que la ejecución de los temas sea impresionante, sonando con esa mala leche que sólo tiene el directo. Para el que dude de la veracidad de los temas en directo, por si tienen algún retoque en estudio. Ese retoque se queda en una limpieza y mezcla de sonido, algo normal pues en directo puede que un instrumento se "coma" a otro (proceso en el que, por ejemplo, las guitarras salen ganando y los teclados perdiendo), pero no se ha camuflado absolutamente ningún  fallo. Quien tenga dudas, ahí tiene Youtube....
Sin embargo al ver el video, podemos darnos cuenta que pequeños trozos de los diálogos de Peter con el público. Algo incomprensible pues hay espacio de sobra en los discos. Lo que tampoco es comprensible es que en los dos medleys que tenemos, estén cortados trozo por trozo de canción, algo absurdo teniendo en cuenta que en el DVD no pasa esto y cada trozo del medley está unido. Tal vez lo hayan hecho para dar la impresión de que el CD contiene más temas que el DVD. Movimientos bastante absurdos que no alcanzo a comprender....
Como es habitual el DVD está editado de manera espectacular. Múltiples cámaras de alta definición en varias partes del escenario, tanto por los laterales, como por el centro y una cámara aérea. En pocas palabras, un trabajo hecho por profesionales y donde se nota que ha habido dedicanción y esmero. Poco puedo más decir para alabarlo, el resultado es impoluto, tanto en audio como en video. ¿Que poner de pega en este aspecto? Que el concierto no dure más de hora y media.
Aunque para que negarlo, lo más atractivo del DVD era el documental que acompaña al directo: 20 Years Of Chaos And Confusion. Que, lógicamente no es ni más ni menos que un breve repaso por la historia de Hypocrisy narrada por el propio Peter. Desde los comienzos con Masse Broberg hasta hoy día. Lo cierto es que el documental nos deja momentos impagables como cierta anécdota que tuvo que ver con la famosa Vanessa Warwick, la casi mortal salida de Masse Broberg de la banda, o el impacto en la banda que tuvo la retirada de Lars Szoke de las baquetas, o enterarnos de que sin Mikael Hedlund y el anteriormente citado Lars, el sonido de la banda no habría sido el mismo. Aunque finalmente a uno le queda la sensación de que podrían haber profundizado mucho más en aspectos como el por qué de la temática de las letras, y sobretodo que ese mini documental de casi media hora sobre la gira sudamericana de 2010 se podría haber acortado un poco, porque se convierte en la parte más aburrida del documental (aunque, insisto, ese es el único punto bajo). De agradecer que no se haya convertido en un compendio de videos caseros sobre las borracheras de la banda, como suele pasar en muchos casos.
Por último nos dejan de regalo el último videoclip de la banda: Weed Out The Weak, y aquí es donde hay que dar otro pequeño tirón de orejas a la banda, que se ha dejado de por medio los videos de Eraser y Scrutinized, ya que los demás videos estaban en el anterior DVD de la banda (Live & Clips). Pequeños detalles que son de agradecer.
A pesar de todo esto, hay que rebuscar mucho para encontrarle los defectos. Poco se puede decir ante un trabajo tan bien hecho, y que merece ser escuchado y visto por, no sólo los seguidores de Hypocrisy, sino por cualquier seguidor del Metal extremo que quiera ver otro ejemplo de cómo hacer un excelente disco en directo.

Nota: 9