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viernes, 19 de agosto de 2011

¿Ojo por ojo?

A pesar de que ha ganado 7 títulos consecutivos, y parece que ya vamos por el octavo, a pesar de que he visto a este francés en lo alto del podio demasiadas veces desde que soy aficionado a este deporte, podría parecer que le he cogido tirria, incluso odio hacia el galo. Siendo sinceros, un poco harto me tiene este aplastante dominio, pero Seb nunca ha sido una persona que me caiga especialmente mal, es jodidamente bueno, si, pero nunca se lo ha restregado a nadie, siempre ha sido un tio muy realista, aceptando tanto lo bueno como lo malo con naturalidad, y después de afirmar este fin de semana que se quedará en Citroën hasta 2013, definitivamente se ha ganado mi simpatía.
Recapitulemos: desde hace unos cuantos meses se venía especulando con que Seb podría retirarse del WRC y dedicarse a otras modalidades deportivas, como el WTCC, el DTM, o la opción que cobraba más fuerza: competir con Peugeot en Le Mans, prueba en donde ha participado en 2005 y 2006, finalizando en esta 2º.
El caso es que este año acababa contrato, y a diferencia de otros años, la renovación se hizo esperar. Espera que además se vio aderezada de comentarios por parte de Sebastien diciendo que su futuro en Citroën no era seguro, e incluso que tampoco su presencia en el WRC estaría asegurada al 100%. Huelga decir que las especulaciones sobre su futuro se expandieron cual plaga, avivadas por el mutismo del francés.
Aparte de las opciones antes citadas, otra posibilidad que se abría con fuerza era la del fichaje por Volkswagen para desarrollar el Polo R WRC de cara a 2013, es decir, el desafío de irse a un equipo que parte de cero y hacerlo campeón, tal como hiciese Valentino Rossi en Moto GP hace unos cuantos años, donde pasó de Honda, donde había ganado varios títulos, a Yamaha.
Sin embargo, esto implicaba estar un año casi apartado de la competición, limitándose a variados test y alguna competición ocasional. Por si fuera poco, Seb es ya todo un chavalote de 37 años (creo que ya tiene vello púbico y todo) y supongo que no tendrá la paciencia suficiente como para comenzar de nuevo en un campeonato donde reina con mano de hierro, y porque un año fuera puede suponer un bajón de competitividad muy considerable, como le pasó a Grönholm al volver al WRC en Portugal 2008. Y suponemos también que lo habrá hecho para dejar lugar en el equipo alemán a un piloto más joven y que tenga más hambre de victoria.
Por tanto ha escogido, a priori, la opción más segura, seguir en Citroën hasta 2013, y serán dos años más sólamente para "tener la posibilidad de parar cuando quiera" .
Eso sí, ya no creo que para entonces decida seguir, y prefiera dedicarse a otras cosas.
Aunque creo que soy de los que ven en esta opción aparentemente segura un propósito más oculto, más interesante, por decirlo de alguna manera.
A pesar de haber ganado 7 mundiales creo que Seb pocas veces se ha aburrido, siempre ha encontrado su motivación. Recordemos: Está claro que en 2004 su objetivo era ser campeón, en 2005 vencer a Solberg y su Subaru, en 2006 y 2007 derrotar a todo un bi-campeón como es Grönholm. En 2008 y 2009 su máximo rival fue Hirvonen, que a punto estuvo de quitarle la corona. Pero estos dos últimos años se ha encontrado una situación que no había tenido hasta ahora y que muy posiblemente haya sido su detonante a la hora de seguir en el equipo galo.
Desde que Ogier entró en el equipo oficial, se ha producido una situación parecida a la que en F1 se vivió con la entrada de Lewis Hamilton.

Piloto joven e impulsivo de gran talento, que tiene plena confianza y favoritismo por parte de sus jefes, y que busca destronar sea como sea al campeón reinante que además es su compañero de equipo.
La consagración de Ogier vino en 2010 cuando dio la sorpresa desde el equipo satélite de Citroën (Citroën Junior Team) ganando en Portugal y Japón, confirmando tener un talento extraordinario del que ya venía dando pistas en 2009. Triunfos no exentos de polémicas, ya que a diferencia de Dani Sordo, al que en numerosas ocasiones le ordenaron quitar el pie, a favor de su jefe de filas, Ogier no tuvo ese problema, y nunca le ordenaron que bajase el ritmo, todo lo contrario, desde Citroën se empeñaron en demostrar que el sucesor de Loeb era francés, también se llamaba Sebastien, y más importante aún, Ogier es piloto de Citroën, y de nadie más (Ford intentó ficharlo a finales de 2010).
Ya en el presente año en el equipo del chevron declararon que no habría piloto nº 1, y que ambos tendrían las mismas posibilidades, por si a alguien le quedaban dudas de quien era el favorito.
Dos rallies han sido quizás demasiado polémicos esta temporada: México, donde Ogier lideraba la prueba, y abandonó en el último tramo, debido a la presión que imponía Quesnel para que ambos Seb luchasen entre ellos a pesar de tener el doblete asegurado.
Después tenemos Acropolis, donde Ogier hizo la jugarreta de retrasarse a propósito en el tramo nocturno para no tener el marrón de abrir pista el domingo, y como Loeb salia antes, nada podía hacer, además de que no era consciente de lo que se estaba gestando, más aún porque el equipo no le dijo nada, favoreciendo así a la incipiente estrella gala.
Con todos estos antecedentes a uno no le queda otra cosa que pensar mal (y acertarás). Loeb es consciente de que es cuestión de tiempo que su tocayo le releve, sin embargo más sabe el demonio por viejo que por demonio, y es conciente de que a Quesnel no le daría mucha pena que Loeb se retirase (otra cosa es decirlo públicamente), ya que Loeb ya está cerca de la cuarentena, mientras que Ogier tiene 9 años menos, y claro, los reflejos no son los mismos. Así que Loeb ha optado por la venganza silenciosa. Retrasará su salida aún más, para que la jerarquía de Ogier tarde en llegar, obligándole a tener dos años más al enemigo en casa, además de motivar a los pilotos de Ford a ganarle (en especial a Hirvonen), ya que todavía les quedan 3 años de plazo para vencerle. ¿Que consigue Loeb? Simple y llanamente ponerle las cosas más difíciles a Ogier. Ya que seguirá motivado para demostrar que este es su territorio, y que tendrán que sudar sangre para quitárselo, además de tener a los dos pilotos de Ford a la ofensiva total, vamos que a Quesnel le crecen los enanos.
No me extraña que sus rivales apoyen su decisión, tienen motivos para ello.

sábado, 13 de agosto de 2011

!Ministry se reunen! (por si a alguien le interesa....)

Por si hay algún curioso que no se haya enterado, lo cual es muy problable pues no ha sido una noticia demasiado publicada. Así que ya lo resumo yo: Ministry han sido confirmados para Wacken 2012, así que suponemos que a Al Jourgensen le han tenido que poner un buen cheque sobre la mesa, tras repetir por activa y por pasiva que la gira del 2007-08 sería la última y que no habría reunión. Eso sí, poco o nada se sabe de la alineación que acompañará al americano. ¿tal vez se reunirá con el único miembro que ha tenido peso en Ministry (obviando a Jourgensen, claro) como fué el bajista Paul Barker?. Lo más seguro es que tendrá un séquito de "mercenarios" en la cita alemana.
Tampoco sabemos si la actuación de Wacken será la única, o si hará una gira selecta, o incluso, puestos a imaginar, una gira completa y nuevo disco.
Creo que lo más lógico es que haga una gira breve por festivales, y ahí se quede la cosa, como estan haciendo At The Gates. Así que no creo que se acerquen por la península (lo que sería un puntazo), porque viendo que el único festival puntero de música contundente que tenemos es el Sonisphere, apañados vamos...
Pero oye, imaginar es gratis, igual vemos esto en directo algún día.


jueves, 11 de agosto de 2011

Crítica de discos: Sepultura - Kairos (2011)


No sé por qué pero me da la sensación de que el último trabajo de los vilipendiados brasileños ha pasado un poco de largo. No digo que no haya generado repercusión, pero menos de la que, al menos yo, esperaba, tanto para bien, como para mal. Aunque tal vez sea porque el álbum salió poco después de dos bandas que sacaron unos trabajos polémicos, por no decir hirientes, que se llevaron de sobra toda la atención mediática durante unas cuantas semanas, y que siguen coleando a día de hoy. También porque las cosas en Sepultura no han cambiado como un sector importante quisiese. Las esperanzas de la reunion de los miembros originales fueron erradicadas prácticamente por completo, y por ende, el poco interés de estos cayó en picado. Así que para fortuna de Andreas Kisser y compañía, han tenido un poco más de paz de la normal.
Eso no quita que muchos ojos aún sigan pendientes de lo que hagan los sudamericanos, más aún después del experimental A-Lex que mostraban a una banda que quería hacerse notar, pero se acababa perdiendo entre tanto experimento bizarro. Un disco al que había que sacarle la calidad tras muchas escuchas, puede que demasiado complejo para lo que la banda necesitaba o debía.
Está claro que si nunca has tragado la época post-1996, no creo que pierdas demasiado el tiempo en el nuevo opus de Sepultura. Pero en este caso, puede que Kairos convezca mínimamente a esa facción, porque lo diré rotundamente: Kairos es el mejor álbum post-Cavalera con diferencia, y me atrevería a decir incluso que se pone a la altura del Chaos A.D. Siendo sinceros no llega al nivel de sus obras magnas, Arise y Beneath The Remains, pero es lo más bestia que han hecho desde entonces. Si bien los dos discos antes citados, aparte de su calidad, fueron hijos de una época y circunstacias concretas, que los hicieron aún mejores (lo que se llama estar en el lugar y momento adecuados) y sobretodo, algo irrepetible y que ni Sepultura, ni Soufly ni ningún otro sub-proyecto alcanzará. Eso sí, cabría recordar que incluso estos dos discos también fueron criticados en su día, por otros motivos, en este caso por sus semejanzas con Slayer. Las críticas, por tanto, son algo a lo que Sepultura estan más que habituados.
Si A-Lex era un buen álbum, que se escondía tras capas y capas de experimentos (y, admitamoslo, sobraba álbum) Kairos no adolece de ese mal. Es muy directo, agresivo, y si, se podría catalogar como un álbum de Thrash Metal, no en el sentido más estricto, pero con la suficiente rapidez como para reventar unas pocas cabezas.
Nada de orquestras sonando de fondo, ni canciones innecesariamente largas, ni libros clásicos de por medio. Aquí necesitamos riffs y riffs, cortesía del sr. Kisser, que ha decidido poner el acelerador en sus composiciones, la machacona batería de Jean Dolabella, que ha suplido perfectamente a Igor Cavalera, y dudo que alguien, con los ojos cerrados encuentre mucha diferencia entre ambos, acompañada en la base rítmica de Paulo Xisto, que, como siempre hace un buen trabajo, aunque sea como siempre en la sombra, y sobretodo el gran trabajo vocal de Derrick Green, que torna un perfil mucho más agresivo en este trabajo que en los anteriores.
Pero como a los Sepultura actuales les gusta más un experimento que a un tonto un lápiz, no iban a dejar de lado esta parte tan peculiar, que tanto les ha caracterizado, con sus pros y contra. Me explico. Muy acertados han estado en sus coqueteos con el Metal Industrial, como es el caso del inicio de Structure Violence, o la versión de Just One Fix de Ministry. Claro está, no llega al nivel de la original (y si no has escuchado aún, deja de ver esta entrada y ponte a escucharlo YA), pero le da un toque más agresivo, no es, por tanto, un calco de la original, cosa que, desgraciadamente abunda más de lo que debiera. Otro experimento es, precisamente, otra versión, hablo, del Firestarter de Prodigy, que de original sólo le ha quedado el riff del principio, ese que la ha hecho tan reconocida. Dicha versión atraerá a muchos curiosos, sin duda, lo que ya dudo es que a los fans de la original les guste demasiado, porque le han despojado todo ese aura tecno de la original, por si alguien temía encontrarse un tecno remix de Sepultura.
Aunque la experimentación se ha llevado en algunos casos a un límite absurdo e inutil, concretamente en 4 casos. 4 interludios que responden al nombre de 2011, 1433, 5772 y 4648, que en vez de ser interludios instrumentales como en A-Lex, parecen psicofonías. Totalmente prescindibles y cortando el ritmo del disco.
Pero, vuelvo a repetir, la experimentación no es la tónic.a dominante. Lo que abundan son los cortes directos, que no sencillos.
Y eso que el álbum comienza con el tema menos indicado para dicha tarea, Spectrum, un medio tiempo bastante monótono, y que habría venido mejor a la mitad del disco.
No es con el siguiente tema, Kairos, cuando la cosa empieza a animar. Tema que recuerda bastante a la era del Chaos A.D. con ese riff imponente y un doble bombo que permanece durante casi toda la canción, y es cerca del final del corte cuando ya empezamos a vislumbrar lo que nos vamos a encontrar.
Ya con Relentless la cosa empieza a coger velocidad de la seria, y lo que parecía un tema similar a Kairos, con un riff prominente, acaba con unas guitarras dobladas, y un Derrick Green desgañitándose la voz.
Dialog suena igual de contundente, aunque sea una ligera bajada de velocidad, podría decirse que es una versión embrutecida del A-Lex, principalmente por la parte con discurso hablado que tanto gastaban en aquel disco.
Pero ahora sí, llega uno de los mejores temas del álbum, o al menos, de los más veloces. Mask es uno de esos temas que tanto hacían falta, de esos directos a la yugular, que empieza muy amenzador y termina con un final lleno de ira, de los mejores momentos del álbum.
Seethe, por fortuna, continua el mismo camino, y sigue con ese aire thrasher que han recuperado en este 2011. 2 minutos y medio de canción, y listos. Aunque lo mejor está por llegar.
Tras Born Strong y Embrace The Storm, donde, nuevamente, encontramos ese lado menos rápido, pero contundente que escuchábamos en Kairos, encontramos la bomba sónica del disco: No One Will Stand. Tema que por su velocidad podría haber ido perfectamente en Arise, es más, estoy seguro de que ponemos a Max Cavalera en las voces y la gente estaría sacrificando seres humanos en su nombre. Suena exagerado, lo sé, pero este corte dejará satisfechos a muchos que buscaban a los Sepultura más bestias.
Finalmente, y tras la comentada anteriormente Structure Violence, y sus escarceos con el industrial, encontramos dos bonus tracks, la original Firestarter, y (este sí que es tema propio) Point Of No Return, un tanto mediocre, que no tiene la energía, o la mala ostia, como queramos llamarlo, de el resto de temas del álbum.
Puede parecer bastante descabellado que haya puesto este álbum casi en los altares, o mejor dicho, a la altura de la era Max Cavalera, sé que a muchos les parecerá cuanto menos, una herejía, pero es que aquí se nota el trabajo de una banda durante bastante tiempo, que, a pesar de no tener la mística que tenía la alineación de los 90, lo cierto es que los Sepultura actuales son una máquina en perfecto funcionamiento, que saben en que dirección quieren ir, que no se han dormido en los laureles, sacando discos mediocres, y que han sobrevivido a la tormenta de mierda que les ha caido durante muchos años. Viendo el estado de los actuales Sepultura, no me extraña que no quieran reunión, porque, podrá gustarte o no lo que hagan, pero no se puede negar que el estado de forma es mejor que nunca, aunque les haya costado 15 años. Más vale tarde que nunca, como suele decirse

Nota: 9

sábado, 6 de agosto de 2011

Judas Priest, Motörhead, Saxon, La Cubierta de Leganés 30/07/2011


Ya tocaba. Ya tocaba hacer una crónica de concierto gordo, y que no fuese en Sevilla.
La verdad es que hacía la friolera de un año que no hacía una crónica, a excepción de la breve reseña que hice del Mingatron, y la verdad es que tuve ocasión de hacerlo, pero ya fuera por vagancia, como en el caso del concierto acústico de Scott Kelly (cantante de Neurosis) o falta de tiempo, como en Pestilence. Podría haber hecho una reseña de alguno de las decenas de conciertos a los que voy a mi ciudad natal, pero.... la pereza es la madre de todos los vicios.
En fin, hace una semana que decidí coger los bártulos y marcharme a la aventura por la capital, y digo aventura, porque todo el fin de semana en Madrid y Leganés fue cuanto menos, anecdótico. Pero valía bastante la pena por ver a tres iconos de la NWOBHM, e iconos en definitiva de este género musical, más aún cuando todavía no había podido ver a ninguna de las tres bandas, así que sobraba entusiasmo e impaciencia.
A eso de las 6:30 me planté con toda la tropa de la que venía acompañado en la plaza de toros de dicha localidad madrileña. Qué puedo decir del ambiente, que tanto dentro como fuera era inmejorable, y que hacía que uno se sintiese como en su casa. Más aún con el telón de la serpiente y la espada tan típicos de Saxon y que adornaban el escenario.
Finalmente Saxon salieron como torpedos al escenario, con un estado de forma envidiable (recordemos que muchos entran ya en el club de los 60), muchísima energía, y ganas de comerse el escenario. Desde luego por Biff Byford parece que no pasan los años, interpretando casi a la perfección todos los temas, tanto clásicos, ya sean Motorcycle Man, Denim And Leather o la sempiterna Wheels Of Steels, que ni decir tiene, volvió loco a más de uno, y temas nuevos, como A Call To Arms o Back In '79.
Se nota que el nuevo disco tiene calidad y sobretodo, estan muy satisfechos con él, porque tuvo gran parte de protagonismo en el repertorio.

Nota: 8,5


Tocaba el turno de otros incombustibles: Motörhead.
Se les critica bastante que desde hace unos cuantos años vienen ofreciendo básicamente el mismo espectáculo, que tocaban lo mismo de siempre año sí, y año también. Ya habría tiempo de derribar prejuicios sobre lo que nos esperaba esa noche, pero en este caso no hubo suerte, y se cumplió.
Siendo realistas esto era un defecto que afectaba a los que los habían visto ya varias veces, a mi por desgracia no me afectaba ese defecto, así que huelga decir que disfruté bastante con Lemmy y sus chicos, que llegaron, tocaron y se fueron. Todo perfectamente calculado y hecho a la perfección, como una máquina, y bien que cumplieron, dejando a todos los presentes exaustos, un tanto cansados, pero preparados para el plato gordo. En cuanto al setlist, lo típico y tópico: Ace Of Spaces, Killed By Death, Iron Fist, aunque también hubo un pequeño espacio para el nuevo álbum: The World Is Yours, del que cayó alguna si mal no recuerdo. No olvidemos que Motörhead son unos currantes natos y nunca faltan a su cita con el estudio, ya tienen 21 discos de estudio, para más señas. Otra cosa muy distinta es que decidan defender ese material en vivo, aunque para eso ya tienen su gira propia.

Nota: 8



Ya sólo quedaba esperar a los sacerdotes, la razón por la cual todos estabamos allí, casi sin aliento, apretados por completo, y más aún con los pogos que se formaron con Motörhead (la verdad, creo que no pegaba ponerse a hacer pogo allí con Motörhead, en fin, a más de uno lo ponía yo en un concierto de Marduk, eso si que son Moshpits...), pero que me sirvieron para ganar unas pocas más de posiciones, y estar un poco más cerca de mis ídolos.
De momento lo único que podíamos ver sobre el escenario era una enorme pancarta roja que rezaba simplemente: Epitaph. Había muchísimas dudas sobre la banda, que si aguantaría Halford y no la cagaría, que si se echaría en falta a Downing, que si el setlist de la gira era muy "rockerillo" y por ende iba a ser un concierto muy relajado (así como lo cuento es como lo oí) e incluso que debían tocar el Painkiller entero. Bien, pues los Priest callaron a todos los agoreros, a todos.
Para caldear el ambiente sonó War Pigs de los primigenios: Black Sabbath, ese himno antibélico e imperecedero que toda la plaza cantó a pulmón, y que demuestra que ciertos grupos siempre quedarán ahí.
Pero ahora no había tiempo para nada más, y tras otra intro enlatada, más corta, y que respondía al nombre de Battle Hymns (del Painkiller), sonó el riff de Rapid Fire, con lo que cayó el telón y pudimos ver un escenario que se asemejaba a una fábrica. Y detrás una pantalla que rezaba: "Welcome To The Home Of The British Steel". Sin palabras.
Dicha pantalla se iría transformando a lo largo del concierto con distintas portadas de los álbumes que iban tocando.
Lo único que no cambió fueron los propios Judas, vestidos en cuero, como siempre, y salvo por las arrugas, parecía que estábamos a principios de los noventa, mínimo. Aunque fue curioso ver a esa versión rejuvenecida de Downing como era Richie Falkuner. Lo cierto es que hay parecido físico y técnico, porque el chaval no es manco, cumpliendo sobradamente el hueco de su predecesor. ¿Que no es lo mismo, y se pierde esa mágia que tenían la antigua dupla Tipton-Downing? Cierto, pero si uno cerraaba los ojos no notaría ninguna diferencia por lo que escuchaba. Así que, todos los que no fuisteis a verlos porque no estaba Downing.... craso error.
El British Steel seguiría teniendo protagonismo con Metal Gods, bastante coreada y a la que se seguiría Heading Out The Highway, tambien bastante aclamada por la multitud.
Tambien había tiempo para el material más moderno, y más criticado, todo sea dicho. Puede que Angel Of Retribution no fuese el mejor álbum de los británicos, pero con Judas Rising botó hasta el más cojo.
Antes de la gira, los ingleses prometieron que tocarían una canción de cada álbum, lo que dió a conjeturas sobre que cancionesw olvidadas tocarían. Aunque a la hora de la verdad no hubo muchas canciones "raras", seguro que Starbreaker, la representante de Sin After Sin, era algo que pocos se esperaban. Daba igual, el público ya estaba complétamente en el bolsillo, y más aún cuando Tipton y Falkunen iniciaron ese riff doblado, conocido por todos y que daba inicio a Victims Of Changes, y por si quedaba algún excéptico, Halford no falló una. Su voz no es la que era, pero que bien lo disimula el cabrón.
Después de este subidón de adrenalina, tocaba compensarlo un poco con la canción más antigua del repertorio: Never Satisfied, del lejano Rocka Rolla, allá por el 73, cuando tocaban una especie de Rock progresivo y se vestían como hippies. Tocaba cumplir la promesa, aunque fuese una canción que a más de uno nos dejase un tanto frios.
Pero tocaba uno de los momentos claves de la noche, la primera balada de las dos que caerían, me refiero, como no, a la versión de Joan Baez: Diamons And Rust. No era muy dificil suponer que la tocarían en su versión acústica, que a mi parecer es como le queda mejor. Sin embargo, al intentar contentar a todo el mundo, ya que lo habría que prefiriesen la animada versión electrica. Cometieron uno de los pocos fallos de toda la noche, que empañaron ligeramente la actuación.
Cuando se habían tocado tres estrofas de la misma, y sólo quedaba esperar al épico final, con todo el público cantando a coro, decidieron tocar la última estrofa como la versión eléctrica.
Lo malo es que, a mi parecer, lo hicieron de manera apresurada, intentado encajar algo que, simplemente, no queda bien, así que nos quedamos a medio camino... Mejor hubiese sido haber ido alternando en los conciertos la versión eléctrica y la acústica, otra cosa es que tengas suerte y te toque la que te gusta.
Llegaba de nuevo el turno de los Priest más modernos, esos que se complicaron la vida demasiado con el doble álbum Nostradamus (demasiado ambicioso creo yo), así que para seguir con la promesa llegaba el turno de la intro enlatada de Dawn Of Creation, a la que seguría Prophecy. Donde Halford, para darle algo más de dramatismo al asunto, se metió en un traje de monje con una vara que parecían hechos de papel Albal. Curiosa cuanto menos la representación de Nostradamus. Si realmente el profeta vestía así no me extraña que nunca se lo tomasen en serio...
Pero ahora sí que se desataba la locura con Nightcrawler, uno de los temas más injustamente olvidados por la banda, que no por el público, porque allí sela sabía todo alma viviente, y para terminar de desmadrar la cosa, otro clásico, no tan olvidado: Turbo Lover. El tema más Gay de la historia del Heavy Metal, y muy querido, con ese estribillo tan "sugerente" que coreaba toda la plaza, y con luces exclusivamente rosas sobre el escenario (la única vez que se dio esto). Una auténtica declaración de intenciones.
Si con Diamons And Rust, el experimento acústico-eléctrico les salió rana, con la otra balada de la noche no hubo problemas de ningún tipo, y Beyond The Realms Of Death sonó tan épica como debería (incluida la voz de Halford).
Otro clásico que hizo enloquecer al público fue The Sentinel, al que la seguiría otra olvidada como es Blood Red Skies, que me sorprendió muy gratamente, con una base rítmica demoledora, más que en ninguna otra canción, algo que nisiquiera escuchando la versión de estudio puedes imaginarte. Donde podías sentir los bombos de Travis en el estómago. Parecía que estaba en un concierto de Godflesh. Mucha potencia, muchísima.
De aquí hacia adelante sólo había tiempo hacia los clásicos. Para empezar teníamos a The Green Manalishi que me sorprende que haya sobrevivido a lo largo de tantos años prácticamente en el setlist. La que no me sorprendió fue el himno (de unos pocos que tiene) rebelde Breaking The Law, aunque no fue una versión habitual, para que os hagais una idea, tocaron algo así.
Puede que se eche en falta no oir al sacerdote cantando, aunque no hacía falta, allí se la sabía todo el mundo hasta la última frase. Además, es indescriptible dejar de oir por un momento tu propia voz, y prestarle atención a tu alrededor, y oir a todos coreando cada letra. Impresionante.
Pero el gran examen de Halford llegaría con Painkiller. He oido muchas veces que Halford ya no era capaz de cantarla sin soltar algún gallo o algo que nos recordase que se está haciendo viejo. No sé en el resto de la gira, pero aquí llegó a tal nivel vocal que a veces sus gritos agudos eran incluso molesto para los oidos. Como en los viejos tiempos señores, al igual que Tipton, que solucionó a la perfección la dificil papeleta que suponen los solos de esta canción, donde sus dedos subían y bajaban del mástil como si nada.
Con un espectacular Painkiller se despedían, de momento.
Quedaba todavía pólvora, como nos lo hizo saber la intro enlatada de The Hellion. Intro natural de Electric Eye, con la que volvían al escenario.... para volver a irse.... y regresar a lo grande, porque, si hay algo que todo el mundo esperaba era el famoso momento de la Harley sobre el escenario, que se cumplió con Hell Bent For Leather. Llevan 30 años tocándola y sigue siendo impresionante, para mí ya habían cumplido, había oído mi tema predilecto, aunque, otra canción más no nos haría daño, ¿no?.
Así que tocaba otro himno, de esos hechos para corear. En concreto una versión muy alargada de You've Got Another Thing Comin' donde Falkuner se encargó de lucirse un rato a las 6 cuerdas y de paso callar bocas, con un solo que parecía decir: "mira todo lo que se hacer". En el resto del tema nos tocaba a nosotros cantar hasta dejarnos sin garganta, y finalizar destrozados.
Pero si hay un tema donde el público es el auténtico protagonista es en Living After Midnight, donde ahora sí, tocaba cantar como si no hubiese mañana. Ese momento de unión absoluta entre banda y público era algo único, irrepetible, no había mejor lugar en el mundo que ese, y podíamos haber estado cantado hasta que amaneciese, pero todo tiene su fin, y vaya final.
No han podido escoger una mejor manera de despedirse, con un concierto de poco más de dos horas, agotador, si, pero valió la pena.
Valió la pena la aventura que nos pegamos en la capital, el viaje interminable en bus, el calor, la impaciencia, la noche con pocos bares abiertos, las escasas horas de sueño. Al terminar destrozados, tras esas dos cortas horas (porque se me hicieron muy cortas) sabía que el resto ya daba igual,había asistido a algo único, que, vete tú a saber cuando se repetirá
Grandes, muy grandes los dioses del Heavy Metal

Nota: 9,5

miércoles, 3 de agosto de 2011

Crítica de discos: Demonaz - March Of The Norse (2011)

Tocaba ya otra reseña de álbum, sólo que esta vez es especial, es el primer pedido que concedo en este blog (concretamente de C.G.), y que espero que sean más.
Disco muy adecuado a las circunstancias en las que me encuentro, un tanto perdido por el norte de España, con un paisaje de montes verdes, un tanto idílicos, y sin mi ordenador de mesa, así que poco puedo hacer salvo actualizar este pequeño pozo de inmundicia llamado Aire Frio.
¿Y que mejor que un álbum de Metal Vikingo para estar rodeado entre montañas? Porque la portada este álbum es como un disco de Cannibal Corpse (salvando las enormes diferencias musicales, claro), deja muy claras sus intenciones desde el primer segundo. Con una portada donde muestra a una especie de dios nórdico congelado, y con un título que lo deja todo aún más claro: la marcha de los nórdicos. Si alguien ha hecho ya sus similitudes con Bathory o Tyr, ha dado en el clavo. Porque esto es lo que vamos a encontrar en la media hora que ocupa el álbum, 100% Heavy Metal Vikingo, con todo lo que ello conlleva: épica, coros medievales, letras de fantasía, etc.
Por otro lado, hay cierto detalle que nos revela definitivamente lo que vamos a encontrar. La tipografía de la "banda" es la misma que la de la banda Immortal, y para el que no lo sepa (que espero que sean pocos o ninguno) este es el proyecto en solitario del letrista y ex-guitarrista de Immortal, cuyo apodo responde al nombre de su banda. Ex-guitarrista porque por desgracia, el exceso de práctica con la guitarra dejó al pobre Demonaz con una tendiditis tal que era incapaz de lavarse la cabeza, por ello fue forzosamente relegado al ámbito de las letras en Immortal, dejandonos así sin uno de los mejores guitarristas del ámbito blacker y del panorama metalero en general. Por tanto su vuelta, aunque a las voces, era muy esperada. Y para que vamos a engañarnos, se nota mucho que Demonaz fue co-fundador de Immortal, porque huele a dicha banda por los cuatro costados. Aunque no vamos a encontrar esos riffs ultra veloces ni blast beasts por doquier, como pasaría en un disco de Abbath y compañía. Aquí se parece mucho más a los Immortal más melódicos y épicos, de esos que componen temas como: "Beyond The North Waves" o "In My Kingdom Cold". Aparte, la voz de Demonaz es parecida a la de su compañero de banda, pero sin ser tan desgarrada. Podría decirse que mucho más suave, y por tanto más accesible.
Desde el primer momento, con la introducción de North Hymn, con esa guitarra acústica y los coros masculinos, no necesitamos ser muy avispados para saber lo que nos va a caer. Y cuando se desata todo con All Blackened Sky, las reminiscencias a Immortal son clarísimas, con esos riffs blackers pero pasados por un filtro melódico. Es cuando oímos los coros de fondo y la "suave" voz de Demonaz, recitando una oda a los dioses nórdicos, es cuando nos recuerda totalmente a los suecos de Bathory, que siempre fueron una inspiración, no sólo de Immortal, sino de todo el Black Metal noruego en adelante, solo que aquí se nota quien adoraba más a Quorthon.
En pocas palabras, aquí Demonaz hace lo que le da la gana, que para eso ha reunido a dos colegas (Ice Dale, de Enslaved, otros que tiran por los mismos derroteros, y Armaggeda, batería de I, y primer batería de Immortal, y no, no es casualidad que sean tres en la banda), para divertirse un rato. Vamos, un "yo me lo guiso, yo me lo como".
Tal vez se le puede achacar que acaba siendo un tanto monótono, pues las señas de identidad comentadas antes en All Blackened Sky, podríamos aplicarlas al resto de cortes, pero es que este disco es muy transparente, no hay otra pretensión que hacer un buen disco de metal épico, para complacer tanto a los seguidores del género, como para los que quieran aproximarse a este por primera vez. Podríamos establecer un paralelismo con otras bandas como Bloodbath o Magic Kingdom, donde se reunen músicos expertos en el género, que no tienen la cantidad de actividad de un grupo normal, para hacer un álbum sin demasiadas complicaciones, sin necesidad de experimentos raros, y hacer un álbum respetando el género de forma fiel, algo que de vez en cuando se echa de menos.
La única diferencia es que aquí el alma de la banda es una sóla persona, que está en todo su derecho de hacer lo que le plazca, y para recordarle al mundo, que, de una manera u otra sigue ahí. Y no hace falta mucho más

Nota: 8

martes, 2 de agosto de 2011

Machetazo


Independientemente de la tradición y espectacularidad que rodean al rally de los 1000 lagos, lo cierto es que Finlandia suele ser un punto de inflexión en el campeonato, que dicta como están las fuerzas tras el parón veraniego, de cara a la 2ª parte del campeonato, e incluso, en algunos casos nos permite vislumbrar cómo va a acabar este campeonato, con bastante fidelidad. Este ha sido uno de esos casos.
Ni Sebastien Loeb se daba como favorito en la prueba, y aunque pueda parecer falsa modestia, lo cierto es que tenía motivos para pensarlo: Hirvonen y Latvala son mucho más fuertes en su rally natal, Loeb no es nórdico, Petter Solberg si lo es, Ogier fue como un tiro el año pasado, y ha sobrepasado a Seb en varias ocasiones, abría pista, etc.
Sin embargo hemos acabado viendo como el francés se ha convertido en el único piloto no nórdico en ganar en Finlandia más de una vez. Creo que van a tener que inventar nuevos records para que pueda romperlos...
La suerte del campeón, como suele decirse,acompañó a Seb, porque Hirvonen, por ejemplo tuvo diversos problemas que le hicieron perder más de dos minutos el jueves (aunque al menos su salida de pista no fue tan destructiva como la del año pasado). Además ocurrió lo que todo piloto que abre pista desea, que llueva. Y eso pasó. Con esto logró neutralizar el efecto "barrido" que tanto tiempo le habría costado frente a Ogier y Latvala, que como ha sido habitual este año, se han acercado, pero simplemente eso, y así llevamos toda la temporada, con un quiero y no puedo. Por eso Loeb sigue arriba, porque quiere y puede. Si a eso le sumamos los problemas mecánicos que tuvieron ambos candidatos a la victoria, que, aunque ninguno fue especialmente grave, fueron suficientes para perder el tiempo necesario. Tanto Latvala como Ogier habrían superado a Seb si no hubiesen tenido problemas con el diferencial, y si no hubiese llovido, pues, la diferencia de tiempo era bien estrecha.
Con esto Seb ha pegado un auténtico machetazo a sus rivales. Primero porque esta era una oportunidad única de derrotar al francés, ya que jugaba en un territorio que le gusta muy poco, y que en tu propio terreno te ganen, debe joder psicológicamente. Segundo porque llega el asfalto, y esto es coto privado, no de Citroën, sino de Loeb, un terreno donde ni siquiera Ogier ha sido capaz de hacerle sombra, a pesar de tener el mismo coche, por no hablar ya de la dupla finlandesa de Ford, que, mucho me temo, salvo mayúscula sorpresa, tendrán que jugar a minimizar los daños. Es una lástima la situación de los pilotos del óvalo azúl, que sin duda han sido muy rápidos este año, ganando bastantes scratchs, lo malo es que siempre han tenido que hacerlo contracorriente. Es decir, han sido muy rápidos pero en la parte final de los rallies. Con esto se puede conseguir remontar unas cuantas posiciones, acabar incluso segundo, pero llegar al liderato es harto dificil.
Pero volviendo al asfalto, a los Ford les puede salir un aliado que hasta ahora estaba desaparecido: Dani Sordo.
Es lógico que en los planes de Mini, este año vayan a competir oficialmente la mayor parte del tiempo en asfalto. Sordo es un especialista y es el piloto puntero en el equipo inglés, y sobretodo, ya no es el escudero de nadie, así que tendrá ganas de revancha por todas esas victorias que "misteriosamente" se desvanecieron en el último momento. Además, tiene coche para hacerlo. Porque a pesar de abandonar, ambos Mini han estado marcando tiempos entre los cinco primeros, tanto Sordo como Meeke, cabe esperar, pues Prodrive no son unos novatos, y si están corriendo tan pocas pruebas este año, es por una buena razón. Eso sí, los Mini pueden apuntarse un objetivo más alto para las próximas pruebas, sólo les queda esperar a que el coche aguante, lo que suele ser un objetivo prioritario para un prototipo como este, que sin embargo, si las condiciones se lo permiten puede sembrar un poco de caos.



Por último porque salvo en nieve, Citroën está siendo más fiable, factor clave entre unos coches que se reparten los Scratchs, ¿o acaso no hemos visto que Latvala ha sido muy rápido pero después de que algo en su Fiesta WRC se rompiese y tuviese que ser reparado?
Si contamos con que Seb acabará muy previsiblemente por delante de los finlandeses, sólo hay dos rallies de tierra donde los Ford acaben por delante: Australia y Gales. Margen muy pequeño para la remontada. Así no me extraña que Seb dijese que ha sido una de las mejores victorias de su carrera, como para no estarlo, les gana en su casa a los Ford y encima jugará en casa en breve.
Tal y como dije al comienzo, esta prueba nos ha permitido vislumbrar el futuro próximo, e incluso más a largo plazo. Aunque no me refiero al WRC.
En las categorías inferiores hemos tenido otros golpes de autoridad. Hemos podido ver que Hanninen está imparable en el S-WRC, dos victorias seguidas y liderato con un importante colchón, lo que hace que en un futuro un poco más lejano, tenga muchas papeletas para convertirse en el segundo piloto oficial (el primero, ya confirmado fue Al-Attiyah) de Volkswagen en el WRC, con ese dominio que demuestra en el certamen, y encima con la marca hermana de Volkswagen: Skoda.
Sin salir del S-WRC también podríamos vislumbrar a el joven Ott Tanak como estrella de futuro. Es múy rápido, lo que le traiciona es el excesivo ímpetu, que suele mandarlo a la cuneta.
Tal vez en ese futuro se mida con Kaur, de la Academia WRC, que, otra vez ganó (y ya van tres de tres) y parece que va directo al título de la Academia.
Otro que va de pleno es Hayden Paddon, que también ha ganado las tres pruebas en las que ha participado, y encima con un dominio aplastante, ¿beneficiado a veces por el abandono ajeno? Pues sí, pero hay que estar allí para aguantar.

martes, 26 de julio de 2011

Dexter, fin de la 5ª temporada

AVISO: ESTO ES UN AUTÉNTICO DESTRIPE DE LA 5ª TEMPORADA DE DEXTER, ASÍ QUE SI NO LA HAS VISTO PASA DE LARGO.

Si, ya sé que la temporada 5ª acabó a finales de año en EEUU, pero yo he sido de los que ha visto la serie por Fox Crime, que acabó de emitirla el pasado 21 de julio. Así que yo también aportaré mi granito de arena con otro análisis de la temporada, y aunque no sea la televisión un tema muy habitual en este blog, después del dichoso final, que ha dado para pensar, tocaba vomitar pensamientos (si, lo sé, podía haberlo dicho de un modo más poético).
Final agridulce sin duda, con Jordan Chase y sus "marionetas" muertos y en el mar, pero triste por la marcha de un personaje que se ha ganado el cariño de los espectadores (servidor inclusive)
y que ha supuesto un auténtico incentivo para seguir la serie hasta el final. Hablo, como no de Lumen Pierce (interpretado por Julia Stiles). Su inclusión fue todo un acierto, diría incluso más de lo que los propios guionistas tenían planeado, aunque no nos engañemos, era difícil que durase más de una temporada en la serie.

El personaje ha tenido una evolución bastante notable, desde la huidiza y asustadiza rehén que Dexter en un principio ve como un obstáculo, ya que se convierte en una incómoda testigo, pasando por la torpe vengadora, hasta convertirse en aliado más fiel de Dexter, y su amante, además de que, como no, los dos tenían un pasajero oscuro, como diría el propio Dexter. De ahí que por la relación tan estrecha que se crea entre ellos, doliese verla partir. Sobretodo de una manera tan simplona como es: "oye, que se me han quitado las ganas de matar, hasta luego", y protagonizando uno de los momentos más emotivos de toda la serie. Como dije antes, ni los propios guionistas se esperaban tan buen recibimiento de Lumen por parte de público y crítica, lo que puede explicar que, de momento, su historia haya acabado así, tal vez como tendrían previsto al principio de la temporada.
Nos deja, a cambio, varias cosas posivas: lo primero que Dexter puede cambiar y dejar de ser un asesino, como le ha pasado a ella, lo que podría dar mucho juego en próximas temporadas. Que Dexter es humano, que ama y la caga, pues esta es la temporada donde ha dejado de ser tan metódico y le hemos visto salvarse por los pelos de unos crímenes un tanto chapuceros, comparado con lo que nos tiene acostumbrado (impagable la escena de la víctima corriendo desnuda y envuelta en plásticos y la posterior explicación de Masuka al homicidio). Por último otro detalle que es más dificil de ver, aunque parezca obvio. Lumen no ha muerto, con lo que las puertas para un posible retorno están abiertas, como ha dicho la propia productora, Sara Colleton. Aunque veo difícil que el hipotético regreso se vea en la próxima temporada, quien sabe si para la séptima tendremos de vuelta al personaje interpretado por Julia Stiles, tengamos esperanza pues, la puerta sigue abierta.
Otro momento del final que ha sido duramente criticado es la escena en la que Debra, decide no destapar la cortina y dejar libres a Dexter y Lumen, estando así, a punto de averiguar a qué se dedica su hermano.
Bien, cierto que parece poco lógico, pues teniendo en sus narices la resolución de quienes son los vengadores, decide no hacerlo, a pesar de que es su caso. Esto tiene más lógica de lo que parece, si nos damos cuenta de que Debra, poco a poco ha ido cambiando. Desde que mató a uno de los hermanos Fuentes, ha ido dejando de ver las cosas como: esto es bueno y esto es malo, ahora lo que en teoría era malo, igual no lo es (matar a alguien no le produjo nada) o lo que parece bueno nos engaña (la jugarreta que le hizo la agente Manzón, por poner otro ejemplo). No sólo pienso que fue una decisión acertada el hecho de que Debra no los descubriese, por coherencia con su personaje, sino porque han dejado lugar a que en un futuro la propia Debra empiece a investigar sobre su hermano, con todo el juego que puede dar esa situación. Vamos, un cabo perfectamente suelto. Menos lógico hubiese sido que Debra los pillase y hubiésemos tenido una absurda temporada de persecución de los polis, eso no es Dexter.

Otro punto polémico ha sido el desenlace con el detective Quinn. Quitando el hecho de que desde que entró en la serie estaba claro que acabaría estando con la hermana de Dexter, mucho se ha hablado de el hecho de que nuestro asesino acabase salvándole el culo. Algo lógico, pues recordemos que Dexter ya sabía que Quinn sospechaba algo, y que tenía ciertas pruebas, como las fotos del barco, así que fue como una manera de devolverle el favor, como si dijese: "por salvarme el culo yo te lo salvo a ti". Además, eso de inculpar a otro y que cargue con las culpas (y por consiguiente, acabe muerto) ya está muy visto.
Pero al igual que en los anteriores casos, la cosa está abierta, de momento parece que firman la paz, pero Quinn sigue teniendo sus sospechas, algo que en cualquier momento podría estallar....
En lo que si se ha notado más dejadez es en la muerte de Stan Liddy. En un forcejeo y con un cuchillo acaba con el, cuando creo que habría tenido potencial para ser aún más incómodo, de todos modos se excusa este "fallo" por el contexto en el que se produce, y había que encargarse de el rápidamente.



Creo que esta temporada ha sido muy brillante, donde se han centrado más en la evolución de un personaje, Dexter, que a priori, tal y como nos lo plantaban al principio, sin sentimientos (y tampoco es que fuese la fiesta de las emociones con la muerte de Rita) hasta ver a un ser humanizado, jodido porque la mujer de su vida decide abandonarle (aunque quien sabe si para siempre), que muestra apatía y traga mierda por los que le importan. Además, como he dicho en varias ocasiones, es un final abierto, con interrogantes, no tan feliz como lo pintan algunos, y critican. Porque los finales de la 2ª y 3ª temporada si que fueron en plan "familia feliz", así que no es excusa para atacar a este final. ¿que no es tan bueno como el de la 4ª? Naturalmente, pero no vas a volver a hacer lo mismo y cargarte a otro personaje femenino importante, eso sí que sería repetitivo, y por suerte esta serie aún no adolece de ese mal. El final sorprendente es una carta que hay que saber usar con mucha moderación, si no, pierde su efecto.
También influye como no, que en la 4ª temporada tuviésemos a uno de los mayores hijos de puta de la historia de la televisión como fue Trinity, interpretado por el monstruoso (en el buen sentido) John Lithgow. Pero tampoco es que los malos en esta ocasión hayan estado muy atrás.
A muchas series les gustaría tener a ese Charles Manson moderno como es Jordan Chase, que nunca mata, mira e incita a los demás a que lo hagan. Si Trinity era limpio y comedido, los amigos del club del gang bang no voluntario (si, chiste sexual malo) son todo lo contrario, además de la variedad que hay entre ellos. Desde el típico hombre de familia modélico como Dan Mendell, hasta el despojo social de Boyd Fowler. Nos podrá gustar más un personaje que otro, pero no podemos negar que hay variedad.
Como no, no podía acabar sin hacer mención a Michael C.Hall, que como siempre ha estado fantástico, mostrando todas las caras de Dexter como si fuera él mismo. En especial en el final de esta temporada. Aunque ejemplos de lo bien que se le da esto nos ha dado muchos.
Dexter es Michael C.Hall, y Michael C.Hall es Dexter, no hay otra piel posible.
La próxima temporada promete... cabrear. Parece que Dexter será el mismo ser inhumano de siempre, sólo que sus enemigos tendrán un patrón moral curioso.


Esto sí que va a cabrear a los chupapollas ultrareligiosos de EEUU. Un cristiano modélico que mata a su mujer para evitar divorciarse tiene muy buena pinta, y sólo es un detalle de lo que se ve.
Va a ser curioso ver a un asesino en serie burlarse de la religión organizada. Seguro que levantará la ira en muchos sectores. Esto promete....